Demonizar a Rusia

“La Perestroika regaló la soberanía de la URSS por la promesa de gozar del bienestar de los países occidentales más avanzados. Los cantos de sirena la desintegraron y aparecieron quince nuevas repúblicas y Rusia, la más grande y poderosa, soportó una presión sin límites que la pretendía destruir. Y nos guste o no, Putin y quienes le respaldaban entonces, y los que lo hacen ahora, lo evitaron recuperando sus viejos valores artísticos, culturales, filosóficos, morales, nacionales y religiosos.”

DANIEL REBOREDO
El Correo Español

Vivimos en una época donde la historia está siendo despojada una y otra vez de sus contenidos. Los seres humanos somos buenos en eso y lo realizamos sin complejo alguno. Lo vimos en Kosovo, lo estamos viendo en Cataluña y es interesante manifestar cómo también está ocurriendo con Rusia. EE UU y la UE iniciaron ya desde la derrota de Hitler y de la Alemania nazi una detestable y peligrosa carrera hacia la demonizacputin-kw7C-U60836146907JkE-624x385@El Correoión del país eslavo (entonces URSS) que puede desembocar en una catástrofe sin precedentes si tenemos en cuenta su potencial militar. Lo que está ocurriendo con Rusia es un nuevo botón de muestra del pillaje que padece la historia y que en este caso nos remite a las trucadas reglas del juego en el que participan las grandes potencias. Los poderes fácticos occidentales, al igual que otros, se esfuerzan con tenacidad en adulteraciones y falsificaciones con las que encaminar la memoria hacia los intereses políticos de cada época. Para ello, y en esta cuestión, se obvia el protagonismo soviético en la victoria sobre los nazis en la Segunda Guerra Mundial, cuando Hitler perdió lo mejor de su ejército en Moscú y Stalingrado; se intenta negar que esta fue provocada por la primera conflagración mundial y no se cuestiona el porqué de la tardía intervención norteamericana cuando la mayor parte de Europa estaba ya liberada.

¿Por qué está ocurriendo esto? ¿Qué interés existe en los principales actores de esta obra? ¿Quién quiere demonizar a Rusia y para qué? La respuesta es relativamente sencilla. EE UU y para llevarnos, si no estamos ya, hacia una nueva ‘guerra fría’, en este caso planetaria. Desacreditar el pasado, satanizar el presente y atacar el futuro. Si aún tenemos dudas sobre esta realidad, sólo tenemos que volver la vista atrás y comprobar que desde la caída del Muro de Berlín y la desintegración de la URSS, Rusia ha estado sometida a un cerco metódico y opresivo, tal y como demuestran los acontecimientos acaecidos en Europa del Este en los últimos años. A ello podemos sumar la campaña permanente en los medios de comunicación destacando los miles de defectos y taras de Vladímir Putin y de los rusos (da igual que sean comunistas o ultranacionalistas, de derechas o de izquierdas). Los viejos prejuicios y estereotipos reflejados desde siempre en la literatura y en la sociología. El aparato mediático occidental forja (conscientemente o no) una opinión que ratifica siempre las grandes opciones de sus gobernantes y de ahí que tenga que ‘fabricarse el miedo’, centrado en este caso en la «amenaza soviética» en el pasado, y la «amenaza rusa» en el presente. Amenaza que sólo fue una invención como más tarde reconocieron dirigentes de la CIA, tras la caída del Muro, señalando que los rusos nunca tuvieron ni los recursos ni la determinación de atacar el mundo occidental, pero que la tensión les concedía patente de corso para intervenir donde les diera la gana. La Perestroika regaló la soberanía de la URSS por la promesa de gozar del bienestar de los países occidentales más avanzados. Los cantos de sirena la desintegraron y aparecieron quince nuevas repúblicas y Rusia, la más grande y poderosa, soportó una presión sin límites que la pretendía destruir. Y nos guste o no, Putin y quienes le respaldaban entonces, y los que lo hacen ahora, lo evitaron recuperando sus viejos valores artísticos, culturales, filosóficos, morales, nacionales y religiosos.

Lo que ocurre en la actualidad nace de esta misma intención, la de mantener un orden unipolar en el que actores como China, Rusia y la UE no se conviertan en alternativa y lo transformen en uno multipolar. Cualquier país que pretenda ejercer su soberanía sin la aquiescencia estadounidense sabe que no lo podrá hacer. Por lo menos a largo plazo. No es necesario ser partidario de las políticas de Putin o de su propia persona para intentar ver con claridad esta realidad que describimos. Tampoco es imprescindible compartir su ideario político, económico y social ni valorar Rusia con o sin él. No tiene por qué caernos simpático y podemos catalogarlo como consideremos oportuno. Pero no debemos interpretar y valorar de forma diferente, como normalmente hacemos, los quebrantamientos y violaciones del Derecho Internacional ni las respuestas a situaciones similares en contextos geográficos diversos (Kosovo sí tiene derecho a la secesión, pero Crimea no; se fomenta, apoya y aplaude el golpe de estado de Ucrania, pero las provincias rusófonas del Donbás no pueden oponerse al mismo; las guerras chechenas fueron brutales, pero lo ocurrido en Libia e Irak no se percibe de igual forma; en Siria se ve con buenos ojos la intervención de unos y no la de otros; se rodea Rusia de un escudo antimisiles claramente amenazante y peligrosamente provocador, pero nos sorprenden sus quejas; etc.).

La cuestión, como señalábamos con anterioridad, es si nos conviene aceptar que el mundo entero esté dirigido por EE UU, y que defendamos sólo esta versión de la realidad, o si, por el contrario, consideramos que esta unipolaridad es un peligro para todos. Peligro que nos llevará a una tercera conflagración mundial nutrida de las cada vez más numerosas guerras locales generadas por un neoliberalismo depredador que demanda mercados, materias primas y mano de obra que casualmente se encuentra en los países del denominado Sur, y que en el mundo desarrollado ahonda cada vez más la brecha entre ricos y pobres. No olvidemos que la mayoría de los rusos, incluso los decepcionados prooccidentales, apoyan a su presidente, más que por él mismo, por sus acciones en Ucrania, Siria y en las elecciones norteamericanas, hechos estos que les han devuelto parte de su mancillado orgullo nacional y de su protagonismo mundial. Ante un panorama de esta índole, demonizar a Rusia no es la solución.

ALEXANDR ZAKHARCHENKO HA SIDO ASESINADO EN UN ATENTADO EN DONETSK

Alexandr Zakharchenjo, Jefe de Estado de la República Popular de Donetsk, ha sido asesinado hoy por una explosión en un café en el centro de la ciudad de Donetsk.

Todo indica a que el gobierno de Kiev, que mantiene su sangrienta ofensiva militar, se encuentra detrás de este nuevo crimen.

AGUR ETA OHORE ALEXANDR!
¡NO PASARÁN!

 

4º Aniversario de la masacre de Zugres

El 13 de agosto fue el 4º aniversario de la masacre de Zugres, en la Republica Popular de Donetsk. Aquel fatidico dia la aviacion de las Fuerzas Armadas de Ucrania (FAU) bombardeo la localidad de Zugres y su playa con bombas de racimo provocando innumerables victimas entre la poblacion civil que pasaba alli el dia en un lugar que se consideraba un lugar seguro incluso durante los combates.
El 13 de agosto de 2014 en Zugres se encontraban numerosas personas (civiles) que descansaban en un día caluroso de verano en la orilla del embalse. Había  familias enteras lo que no impidio que la aviacion de la FAU bombardeara el lugar. Ademas de la playa fueron bombardeados mas lugares de la localidad y los principales impactos de los bombardeos lo sufrieron la estacion de energia termica, la escuela, la playa y numerosos edificios residenciales.
13 personas murieron en estos criminales ataques, entre ellas 2 niños. 4 personas murieron en la ciudad y 2 personas moririan mas tarde en el hospital debido a las lesiones recibidas, entre ellas un niño. Otras 40 personas resultaron heridas. Murieron familias…
Entre los niños asesinados se encontraba estaba Anya Kostenko que en ese momento no tenía ni siquiera tres años. Vino junto con sus padres de Shakhtersk a la playa para niños especialmente equipada de Zugres,  La niña y el padre Evgeny Kostenko murieron en el acto.
En la misma tarde trágica, Irina Protasova murió con su esposo Anton y su hijo Danya de cinco años. El tercer hijo es Orlov Dmitry nacido en 1998.
La artista de pop-rock rusa Julia Chicherina grabó en 2015 la canción “Please”, dedicada a los muertos de Zugres
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Se ha impuesto una sentencia judicial de pena de muerte en la República Popular de Donetsk.

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El 18 de julio de 2018, el Tribunal Supremo de la República Popular de Donetsk aprobó un veredicto contra diez personas involucradas en el período 2014-2015 por saqueo, secuestro, extorsión y asesinato como parte de un grupo armado estable (banda).
Todos los convictos actuaron bajo el pretexto de ser miembros de la organización pública “Cossack Union” del Ejército del Don “. Teniendo en cuenta que los crímenes fueron cometidos con especial crueldad, durante el examen legal del caso, el fiscal pidió que se condenara a los cuatro miembros de la comunidad criminal a una pena excepcional: la pena de muerte.
Después de un examen exhaustivo de las pruebas presentadas por la investigación, uno de ellos fue condenado a la pena de muerte, ocho fueron condenados a cadena perpetua, un miembro de la banda o pandilla, a 13 años de prisión por un total de actos delictivos condenados. El veredicto entró en vigor.

La República Popular de Donetsk instauró en agosto de 2014 la pena de muerte (para delitos muy graves) tras la primera reunión de la presidencia del Consejo de Ministros de Donetsk donde anunciaron la aprobación del reglamento de los tribunales militares y el nuevo Código Penal de la república. Alli se decidio que el sistema de los tribunales militares consistiriá en consejos de guerra que examinarán crímenes cometidos por militares hasta el grado de jefe de compañía y tribunales castrenses que juzgarán a jefes de batallones y otros altos cargos militares.

Ese año, en un comunicado, la presidencia del Consejo de Ministros informo de la aprobación del nuevo Código Penal y del Reglamento de los tribunales militares de la DNR.

Los documentos aprobados fueron presentados por el Fiscal General interino, Edward Jakubowski, que defendió la dureza de algunas de las normas contenidas en los nuevos reglamentos: “No es ningún secreto que tenemos soldados que cometen delitos. Hay saqueos, violencia. Por lo tanto, el establecimiento de la justicia militar debe ser una prioridad”, señaló.

Según el vicepresidente primero del Consejo de Ministros de Donetsk, Vladimir Antyufeev, la difícil situación política y económica de la región requería la imposición de las nuevas leyes: “La demanda de la gente es que se detenga la actividad criminal. Para ello, es necesario tomar medidas drásticas”.

En la misma línea, el primer ministro de la DNR Alexander Zaharchenko cree que “los soldados necesitan saber por qué delito serán castigados”, y estas nuevas leyes, a su juicio “facilitarán en gran medida la lucha contra el saqueo y el bandolerismo”.

El texto contempla la pena de muerte para los delitos más graves. En este punto, el viceprimer ministro Vladimir Antyufeev destacó que la introducción de la pena de muerte no se trata tanto de la venganza, como de elevar al máximo el grado de protección social.

“Tenemos que estar al lado de la víctima, al lado de su familia. Debemos proteger a la gente”, recalcó Antyufeev.

Por otro lado en agosto del año pasado la maxima autoridad de la República Popular de Donetsk (RPD), Alexander Zajárchenko, propuso introducir la pena de muerte por delitos de corrupción:

“En un futuro cercano lo haré, recrudeceré las leyes contra la corrupción, el castigo será muy duro (…) tenemos un decreto sobre la imposición de la pena de muerte en caso de necesidad”, dijo Zajárchenko al añadir que corrupción está en la lista de estos casos.

Destacó que ya realizó las consultas con el Consejo del Pueblo de la RPD sobre esta cuestión.

Nuevo crimen del SBU contra un ex-miliciano de las Milicias de Autodefensas

*Fuentes novorrusas
Kiev y la SBU difundieron un programa llamado “te esperan en casa”, según el cual los militantes de las autodefensas de las Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk, supuestamente pueden ser perdonados y volver al territorio controlado por Ucrania, quedarse y continuar “una vida normal en Ucrania”.

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La campaña de las autoridades ucranianas y del SBU

Se podría criticar como es “la vida normal en Ucrania”, pero no se trata de eso …
El 14 de julio, un ciudadano de Donetsk, Andrei Viktorovich Gordeev, que participó en los años 2014-2015 en el ejército de Donbass, conoció en una red social una mujer de Mariupol, y atraído por ella decidió salir de la RPD para vivir juntos en el territorio controlado por Kiev.
Al intentar cruzar la línea de contacto por el distrito de Vodyanoy, fue detenido por la SBU. Iba desarmado y explicaba que quería acogerse al programa de reinserción.
Lo que pasó después no se sabe, pero hace unos días, en ukronet se publicó un artículo diciendo que las autodefensas del Donbass le habían “disparado en la espalda cuando quería listarse en las filas de la SBU ucraniana, por desertor . ”

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Y un día más tarde, la SBU entregó el cadáver de un hombre a los representantes de la R.P. de Donetsk.
Su cuerpo muestra la entrada de una bala en el hombro izquierdo y la salida a la derecha, bajo las costillas. Le dispararon cuando estaba de rodillas, con las manos atrás, y además presenta muchísimas más lesiones, causadas por técnicas de tortura.
La conclusión es una: tratar con el enemigo nunca trae nada bueno. La Fiscalía General ha iniciado un proceso penal.